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Chilenos consumen menos bebidas gaseosas y beben más agua

Una excelente noticia para la salud entregó este año Euromonitor International: firma investigadora internacional de estrategias de mercado que reveló que -hasta 2017- los chilenos han disminuido el consumo de este tipo de brebajes azucarados en el país.

La compañía explicó que la nueva tendencia se debe al continuo reemplazo de bebidas por el de aguas embotelladas: realidad contraria si se compara con las estadísticas obtenidas en 2014, cuando se situaba a nuestro país como uno los principales consumidores de gaseosas en el mundo.

De acuerdo a la investigación, y al analizar los litros per cápita, en una década los chilenos aumentaron el consumo de aguas envasadas en un 114%. Es decir que, durante 2020, cada individuo adquirirá 117 litros de bebida al año, implicando una contracción cercana al 2% anual.

Para Mireya Ríos, nutricionista del Hospital Dipreca (HosDip), la creciente tendencia de querer mejorar los estilos de vida y la calidad de la alimentación, influenciaron este fenómeno. “Eso se ha incorporado como tema ante los altos índices de obesidad y enfermedades cardiovasculares en nuestra nación”, explica.

Y no es menor, puesto que osteoporosis, padecimientos cardíacos, alteraciones renales, resistencia a la insulina, diabetes mellitus, sobrepeso, aumento de los niveles de triglicéridos en aquellos pacientes que tienen, debutan o ignoran padecer de hipotrigliceridemia, caries y erosión del esmalte dental son sólo algunos de los malestares y patologías asociadas a la excesiva ingesta de refrescos de fantasía.

Otro factor que la especialista considera significativo en la reducción de la compra de estos productos es la ejecución de medidas de salud pública que, durante el último tiempo, han promovido las autoridades chilenas.

“Se modificó la Reforma Tributaria Saludable para aumentar el impuesto a las bebidas azucaradas, alcohólicas y tabaco. Sin embargo, la propaganda es un medio importante por el cual las empresas continúan promoviendo las gaseosas. No obstante, un avance relevante es la Ley de Etiquetado que regula la publicidad de alimentos altos en azúcares para niños menores de 14 años, en donde no puede haber “ganchos promocionales” que fomenten su compra y consumo”, indica.


nutris

¡No a las bebidas!

El problema de la ingesta grosera de gaseosas guarda relación con la cantidad de glucosa y la incapacidad de dimensionar el total de calorías ingeridas en breves períodos de tiempo. Por ejemplo, tres vasos de refrescos contienen entre 264 y 306 unidades, lo que equivale a cuatro rebanadas de pan de molde o una marraqueta.

Consuelo Torres, nutricionista del HosDip, advierte que “el consumo de este producto no debe ser diario. La recomendación apunta a una alimentación libre de azúcar para eliminar el ingrediente de la dieta personal. Lo ideal es optar por una hidratación más saludable”, sugiere.

Por su parte Jacqueline Acuña, nutricionista del HosDip cree que, si bien el ingesta de refrescos azucarados aún sigue arraigada en Chile, el concepto de alimentación saludable ha ganado, de modo progresivo, un espacio en nuestro país. Eso aumentó el consumo de agua natural o saborizada con hierba y/o fruta natural. “Por otro lado, se debe considerar que el concepto “saludable” no implica sólo alcanzar y mantener un peso adecuado. A la vez involucra disminuir el consumo de preservantes y alimentos procesados, lo cual es gran un desafío”, aclara.

Y si de irresponsabilidad se trata, mezclar gaseosa con alcohol resulta aún peor, ya que aumenta el número de calorías absorbidas. Por ejemplo, el alcohol tiene un aporte calórico similar a las grasas, debido a que el brebaje aporta siete unidades por cada gramo, mientras que el lípido nueve, lo cual afecta de modo desmedido el organismo.

No hay ninguna duda: preferir bebidas libres de azúcar contribuye a conservar una buena salud, además de controlar y mantener el peso corporal. Sin embargo, no es la solución definitiva, pues no detiene la ingesta total de colorantes y preservantes. ¿La recomendación? Consuma más agua, pero a la vez fomente su hidratación a base de agua de frutas o infusiones para saborizar… ¡Al final, la decisión de ser saludable está en sus manos! 


¿Sabías que…?

1 vaso de piscola aporta 133 calorías (considerando 30ml de alcohol y 170 ml de gaseosa)

1 vaso de bebida suma 88 calorías. 

El consumo excesivo puede impactar el control de glicemia.

Los refrescos son los responsables del 25-50% del aumento de peso anual de las personas.